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ANTE EL PRÓXIMO CONGRESO DE UGT MALLORCA – Próximo ya el día de la celebración del Congreso para la constitución de la Unión General de Trabajadores de Mallorca, creemos oportuno entrar en consideraciones sobre la labor que en nuestro concepto debe realizar la referida Asamblea para llenar debidamente el fin que se propone. El objetivo fundamental y casi podríamos decir único del citado Congreso es reunir, por medio de sus delegados, a todas las Sociedades Obreras de Mallorca que están conformes con los principios doctrinales y tácticos de la Unión General de Trabajadores de España, y constituir sobre esta base una Federación de todas ellas no para tener un organismo más ni para ponerle enfrente de otros de distinta orientación táctica, sino para hacer un repliegue de todas las fuerzas obreras mallorquinas, o baleáricas, que siguen o se dispongan a seguir aquellos principios y adoctrinarias y disciplinarias para las luchas presentes y futuras contra el capitalismo y su régimen. No se trata, como otros elementos hacen, de dividir, sino de unificar las fuerzas obreras dispersas de Mallorca que tienen una ideología y una táctica comunes. Se trata de hacer una recluta de todos los soldados del trabajo adscritos a unos mismos procedimientos y al mismo modo de apreciar la causa de su emancipación, para ir formando un fuerte ejército proletario federal disciplinado y con capacidad de lucha para responder, con más eficacia que hasta hoy, a todas las provocaciones patronales y a cualquier otra circunstancia imprevista que pudiera presentarse. Y si la finalidad de la UGT de Mallorca ha de ser esta, el Congreso próximo a celebrarse, que vendrá a tener caracteres de Asamblea constituyente, ha de tener por misión fundamental y principalísima elaborar sobre sólidas bases de disciplina sus Estatutos. Estos, como los de la Unión General de Trabajadores de España, además de contener los principios y aspiraciones de la organización es muy conveniente que su articulado demarque y puntualice las obligaciones y derechos de las secciones federadas y de sus afiliados, pero no para tenerlos escritos en el papel y no cumplirlos como generalmente sucede en nuestros sindicatos, sino para que todo el mundo pase por ellos so pena de incurrir en sanciones disciplinarias. La UGT de Mallorca debe ser una organización completamente democrática, todo debe acordarse por mayoría, pero acuerdo que se tome acuerdo que debe cumplirse sin remisión y a pesar de todos los pesares. Por eso antes de acordar nada que afecte al régimen de la Federación hay que pensarlo bien. ¡Es hora ya, compañeros trabajadores, de que en Mallorca hagamos organización verdad y seria, no mojigangas sindicales de pasatiempo! Un ejército sin disciplina no va a ninguna parte, se desmoraliza y acobarda ante el más pequeño empuje del enemigo, cayendo víctima de sus propias defecciones. Si los delegados aciertan a dotar a la UGT de Mallorca de unos Estatutos que a la vez que respondan a las necesidades de una lucha solidaria entre las secciones para la obtención de mejoras inmediatas para los federados, les adoctrina y educa en la disciplina, habrán hecho una labor positiva de organización que en día no lejano dará sus frutos. Otra misión delicada de los delegados en el nombramiento del personal que ha de dirigir y administrar la Federación; pues de su actuación inteligente y activa depende la buena marcha del organismos, que siempre habrá de estar en relaciones con sus secciones y con la Unión General de Trabajadores de España. A nuestro juicio al frente de la UGT de Mallorca debe haber una Comisión Ejecutiva compuesta de cinco o siete individuos cuya misión sea administrarla y dirigirla con arreglo a las normas democráticamente estatuidas. Para controlar y fiscalizar la actuación de la Ejecutiva es conveniente que haya un Comité Federal compuesto por un delegado y un suplente de cada entidad federada, el cual podría reunirse ordinariamente dos veces al año y extraordinariamente cada vez que asuntos muy interesantes no previstos en los Estatutos lo exigieran. Tanto para formar la Ejecutiva como el Comité se debe buscar a los compañeros que reúnan mejores condiciones de actividad y conocimiento de la cuestión social. El interés mayor de todos debe ser rodear al nuevo organismo de todas las garantías de éxito posibles. Ahora que se va a empezar la obra pongamos interés en que sea sólida y buena. Ello depende del buen juicio de los delegados que las Sociedades envíen al Congresos del 4 de Octubre próximo y del que volveremos a ocuparnos en el número siguiente. EL OBRERO BALEAR nº 1224 25 de septiembre de 1925 |